La inteligencia artificial ya está en la escuela.
A veces aparece en una tarea demasiado perfecta.
A veces en una búsqueda rápida desde el celular.
Y otras veces en una pregunta que muchos docentes ya se están haciendo:
¿Cómo usamos la IA para enseñar mejor, sin que se convierta en copiar y pegar?
La respuesta no pasa por prohibirla ni por dejarla libre sin reglas. Pasa por algo mucho más interesante: usarla con sentido pedagógico. Sigue leyendo
